El Arzobispo y los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Medellín, informan a todos los católicos de Antioquia:
1. Que el Señor Camilo Torres por haber renunciado al ejercicio del sacerdocio ha perdido la categoría y los derechos de los clérigos y que, por tanto, las autoridades y los fieles deben considerarlo y tratarlo como a un simple ciudadano.
2. Que en tal condición el exclérigo Torres no representa ni lleva la vocería de la Iglesia en los programas e ideas que divulga en público o privadamente y que en el ejercicio de esta clase de actividades está sometido a las normas que señalan las leyes de la República a cualquier ciudadano que se dedica a tales menesteres.
3. El Señor Torres no es ya el Padre Camilo Torres. Es un laico más y el pueblo no debe admitir el equívoco de la propaganda que lo invita a escuchar al «Padre Camilo».
4. Finalmente advertimos que los programas y las tesis sociales, económicas y políticas que propugna el señor Torres, se prestan a erróneas aplicaciones, nocivas consecuencias, peligrosas tergiversaciones y a actuaciones reñidas con las enseñanzas y métodos de la Iglesia Católica.
La presente declaración deberá leerse en todas las Iglesias y capillas de las Diócesis de Antioquia, el domingo siguiente a su recepción y en todas las misas.
Medellín, 2 de agosto de 1965.
Tulio Botero, Miguel Ángel Builes, Guillermo Escobar, Alfredo Rubio, Augusto Trujillo.