Gracias por salvar a la Universidad Nacional, Rubiano

11 oct CI.- Quizá la parte más emblemática de la Universidad Nacional y sobre la que más historia pesa, es la plaza central. Aunque en su momento fue bautizada ‘Plaza Santander’, y acompañada por una estatua elaborada por Luis Pinto Maldonado, en honor a Francisco de Paula Santander ‘El Hombre de las Leyes’; según Carlos Medina, profesor e investigador de la Facultad de Derecho y Ciencia Política, la comunidad universitaria cambió el nombre de la plaza central a ‘Plaza Che’.


En el libro “Al calor del tropel”, Medina cuenta que la Universidad Nacional cambió en 1976 cuando unos estudiantes entraron una grúa a la universidad y derribaron la estatua de Santander para sacarla de la universidad. Desde ese entonces fue pintado, en la pared occidental del Auditorio León de Greiff, un mural del guerrillero latinoamericano Ernesto ‘Ché’ Guevara; símbolo de la revolución Latinoamericana. Así mismo, acompaña en la plaza central, desde la pared oriental de la Biblioteca central, el mural del antiguo capellán, fundador de la facultad de Sociología, y guerrillero, Camilo Torres Restrepo.

Sin embargo estas figuras no escapan a las polémicas y debates naturales de la mejor universidad de Colombia.

Señor Rayón

Recientemente, en el 2013, uno de sus estudiantes organizó un performance llamado ‘Señor Rayón’ y en él, los murales de las organizaciones estudiantiles y pintas de los grupos de encapuchados fueron su objetivo; alterándolos y burlándose de ellos. Una de sus puestas en escena consistió en atravesar el mural del Ché con varias líneas de varios colores, derivando finalmente en un debate entre toda la comunidad universitaria, incluído, claro está, el ‘Señor rayón’. Ante la demanda de la comunidad, la pared completa fue intervenida devolviendo su estado a la originalidad del ‘Che’.

Rubiano, el investigador

El jueves 6 de octubre, el mural fue intervenido para añadirle detalles de la famosa fotografía realizada en 1960 por Alberto Korda, en la Habana, Cuba.

Sin embargo el domingo 9, que curiosamente coincidió con el 49° aniversario del asesinato a Ernesto ‘Che’ Guevara, realizado por el ejército boliviano con asesoría de la Central de Inteligencia Americana -CIA- (siglas en inglés), en la Higuera, Bolivia; el mural del ‘Che’, así como el de ‘Camilo’, amanecieron con un manchón gris que los cubrían en gran parte.

Juan Carlos Rubiano, estudiante de Ciencia Política, se hizo responsable de este hecho desde su cuenta personal, en Facebook; acompañó su testimonio con imágenes de lo acurrido.

Rubiano, según sus declaraciones, justifica que Colombia ya no vive en un contexto de Frente Nacional (1958- 1974) como el que se vivía en los años 80, cuando la imagen del guerrillero era totalmente legítima. Ahora Colombia necesita un mural que represente a las víctimas y le recuerde a los estudiantes que no debemos vivir en guerra.

El debate, como electiva fácil

El debate se trasladó a la página Materias y Electivas Fáciles UN, creada por estudiantes de la ‘Nacho’, en Facebook. Hubo hasta votación entre quienes quieren mantener la imagen del ‘Che’ y quienes, como Rubiano, pretenden cambiarla por un mural acerca de las víctimas del conflicto en Colombia.

Infortunadamente para Rubiano la legitimidad de la imagen del guerrillero latinoamericano sigue vigente. Primero, porque los acuerdos logrados en la Habana con el grupo insurgente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC EP-, según los resultados del plebiscito del 2 de octubre, no vincularon a toda la nación, fue un acuerdo político entre élites. Segundo, porque desde entonces, el Presidente Juan Manuel Santos está negociando lo acordado con Álvaro Uribe Vélez; ambos protagonistas de un ‘Pacto Nacional’, tal y como lo llamo Santos el 3 de octubre en su alocución presidencial.

Ahora bien, comparar el Frente Nacional con este nuevo Pacto Nacional, es razonable.

Sus características para una democracia restringida, no permitieron la participación de la sociedad en ejercicio de la política desde las diferentes instituciones e instancias del Estado, y profundizaron las condiciones para extender el conflicto armado en toda Colombia. Así deslegitimaron el sistema político colombiano, y fue evidente con el bajo nivel de participación de la sociedad en cualquier espacio de elección popular. Y, como culpable de ello, esta vez, no me refiero al Frente Nacional.

Resistencia académica

Sin embargo, esta no es la primera vez que el mural del ‘Che’ peligra, ni mucho menos ha sido la más drástica.

En 1985 se reabría la universidad luego de un año de clausura ya que el 16 de mayo de 1984, tropas del Ejército y miembros de la Policía ingresaron a la ciudad universitaria en medio de una fuerte protesta, donde asesinaron y desaparecieron a varios estudiantes. Después de la reapertura no sólo faltaron los estudiantes asesinados y desaparecidos, faltaban los murales que adornaban a la plaza central.

Así mismo, en el año 2005, una demanda ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, interpuesta por un estudiante de la universidad, impulsó a las directivas a retirar los murales que adornaban estos edificios ya que no correspondían al diseño inicial de la ciudad universitaria. En ambos casos, fueron los demás estudiantes quienes rediseñaron y repintaron el Ché del Auditorio y el Camilo Torres de la Bibloteca.

Este lunes 10 de octubre, se reunieron varios estudiantes y en una jornada de micrófono abierto se abrió la participación de quienes estaban a favor o en contra de borrar o modificar los murales que acompañan la plaza principal.

Así algunos estudiantes resaltaron, por ejemplo, el papel neutral que debe tener, según ellos, la Universidad Nacional de Colombia; y mostraron inconformidad con la figura del ‘Che’.

Sin embargo, otros señalaron la importancia histórica de la figura que representa el ‘Che’. Un hombre que dejó de ser un individuo para ir como médico, desde Argentina a Cuba, a pelear por la liberación de la nación centro americana en la Revolución victoriosa de los años 50; luego viajar hacia Angola (Africa), en misiones internacionalistas, para profesionalizar el ejército de liberación de este país y lograr eficazmente la independencia ante el Imperio Colonial Portugués, a inicios de los años 60; y finalmente, por así decirlo, sacrificar su vida en Bolivia, en la búsqueda de mejorar las condiciones para la vida de esta nación.

El rostro del ‘Che’ en la Universidad Nacional de Colombia, en el mural de la plaza central, que algún día se llamó Plaza Santander, sirve para reconocer la memoria histórica de la resistencia de las naciones oprimidas, de los estudiantes asesinados y desaparecidos, y sobre todo, del anhelo para lograr la paz.

Conclusiones

“Si se ha de borrar el ‘Ché’ hagámoslo, pero cuando entendamos y reconozcamos lo que significó” fue alguna de las frases que resaltaron las intervenciones de los estudiantes esta semana.

Así pues, “Hay que respetar la memoria, no podemos olvidar quienes han pasado, quienes han hablado y quienes han pintado aquí; no podemos borrarnos, pues han sido otros estudiantes quienes en estos murales evidencian nuestros desaparecidos y asesinados, los hermanos Sanjuán, Chucho León Patiño, los estudiantes del 16 de Mayo [refiriéndose a las desapariciones del 16 de mayo de 1984]”.

Hechos que no suelen aparecer en la historia oficial de la universidad y sobre los cuales tienen unas responsabilidades históricas, junto el Estado, así que el papel de los estudiantes no sólo es votar u opinar sobre uno u otro mural pintado en las paredes, que aún quedan en pie, sino hacer memoria, evaluar y reconocer la razón de su existencia; y como Rubiano, generar propuestas y debate.

La propuesta desde los estudiantes, en la Universidad Nacional de Colombia, es mantener el micrófono abierto en espacios donde quienes buscan participar lo hagan desde sus argumentos críticos, pero con propuestas.

Finalmente algunas personas que participaron en la jornada resaltaron la necesidad de discutir y participar en el tema de ‘las paredes de la Universidad Nacional’, ya no por el color o por el mural o por el manchón que tienen sino en la necesidad de denunciar que se están desmoronando y que representan un riesgo para las personas que a diario transitan y estudian en estas deterioradas edificaciones. “Si de algo ha de servir este debate y este ejercicio de memoria del movimiento estudiantil es para que nos movamos para salvar a la universidad”, sentenció una estudiante.

Desde aquí aprovechamos esta coyuntura para hacer memoria de los estudiantes desaparecidos, torturados y asesinados por hacer esto mismo, opinar y debatir en temas que otras personas decidieron prohibir.

CI YA/JA/11/10/16/12:40

[FUENTE: http://www.colombiainforma.info/gracias-por-salvar-a-la-universidad-nacional-rubiano/]