¡Que el amor nos salve la vida!



Al Camilo humano, al sacerdote que profesó el amor eficaz como premisa cristiana, al sociólogo que práctico una ciencia comprometida con las problemáticas sociales, al político que lideró grandes procesos de unidad entre colombianos organizados y colombianos no alienados bajo ninguna bandera partidaria, al guerrillero que con la sinceridad juvenil evitó cargos y comodidades para combatir hombro a hombro con campesinos y obreros en las montañas colombianas por alcanzar una sociedad más justa.


Nuestro modesto aporte sólo pretende ser eco de las miles de voces y sonrisas que en los lugares más sufridos del territorio colombiano encuentran en Camilo la figura que inspira sus luchas cotidianas.

Revista CARAVANA #1: