Carta al Cardenal

Eminentísimo Señor

Me permito solicitar a Su Eminencia realice los trámites canónicos necesarios para que yo sea reducido al estado laical.


Esta petición la hago después de madura reflexión y ante el imperativo de considerar esta solución como la que debo seguir en conciencia.

Cuando opte por el estado clerical lo hice principalmente pensando que en esa forma serviría mejor a la Iglesia y a los colombianos. Después de más de diez años de ministerio sacerdotal me doy cuenta de que, en las circunstancias históricas particulares de la Iglesia, de Colombia y mías propias, puedo lograr esos objetivos más eficazmente como laico. Es más, creo que las circunstancias a que me refiero, me obligan a tomar posiciones en el terreno temporal que no puedo rehuir sin lesionar mi fidelidad a Cristo, a la Iglesia y a Colombia.

No obstante haber llegado a esa conclusión hace ya algún tiempo, me había abstenido de formular la presente petición por el amor entrañable que tengo al ejercicio de mi sacerdocio. Sin embargo comprendo que debo sacrificar un bien particular y mis sentimientos, a un bien que creo ser en el caso concreto a que me refiero, más eficaz en el servicio de la Iglesia y de mi país.

Estoy dispuesto a dar todas las aclaraciones que Su Eminencia estime convenientes y necesarias para que Su Eminencia pueda colaborar a que yo obre de acuerdo con mi conciencia.

Con la gracia de Dios quiero seguir en mi Fe y en el amor que tengo a mi sacerdocio y a mi Iglesia. Solamente el Señor sabe a cabalidad que mi decisión la tomo fundamentalmente por amor a su Iglesia y al pueblo que Él redimió.

Filialmente en Cristo