El cura Camilo Torres y las guerrillas en América Latina

1. En la década de los sesenta del siglo XX las guerrillas izquierdistas se convirtieron en la alternativa de lucha más importante contra el imperialismo norteamericano y los gobiernos peleles. El triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959, que se inició con un "Foco guerrillero", encabezado por Fidel Castro, Che Guevara, Camilo Cienfuegos y otros, en Sierra Maestra, Cuba, se convirtió en ejemplo y modelo en América Latina.


En Venezuela, Colombia, Guatemala, Perú, Bolivia y algún otro lugar, surgieron poderosas guerrillas rurales siguiendo la "teoría del Foco" que planteaba que bastaba un pequeño núcleo o una chispa, como diría Mao, para incendiar la pradera. Sin embargo, por otro lado, el ejército yanqui dedicó miles de millones de dólares para preparar ejércitos contra insurgentes en cada país y para armarlos hasta los dientes.

2. En Colombia, mientras el partido Conservador y el Liberal, al servicio de la oligarquía y el imperialismo yanqui se repartían al país y se alternaban en el gobierno, en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, en toda la nación, millones de colombianos sufrían desempleo y precios miserables en el mercado por su café, algodón, tabaco y bananos, así como en productos mineros. Gobernantes como Rojas Pinilla, Lleras Restrepo, Lleras Camargo y López Michelsen, se dividían el poder, mientras los sucesivos gobiernos yanquis de Eisenhower, Kennedy y Johnson –que propangandizaban la llamada "Alianza para el Progreso"- determinaban sobre Colombia, México y América Latina, con excepción digna de Cuba que, desde 1962, había proclamado que construía socialismo.

3. En este mes recordamos los 40 años del asesinato del sacerdote católico Camilo Torres Restrepo. El 15 de febrero, el Comandante Camilo Torres cayó combatiendo a las fuerzas de la oligarquía, en las filas del Ejército de Liberación Nacional de Colombia. En 1963 la lucha armada se dividió en dos tendencias: una marxista apoyada por Cuba, las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FARC), otra de línea más flexible. el Ejército de Liberación Nacional. Después nació un tercer movimiento guerrillero con afinidades maoístas: el Ejército Popular de Liberación. La operación Marquetalia de mayo de 1964 empleó 16 mil soldados y muchos aviones para bombardear a la población campesina en zona de guerrillas, fue una operación asesina, tal como la que EEUU desarrollaba en esos días en Vietnam.

4. La lucha de Camilo respondía a la terrible y injusta situación colombiana. Según se ha dicho, como sacerdote católico compartió, desde el trabajo de la Pastoral Social, las angustias y miseria de los obreros y las comunidades pobres urbanas. Como asesor recorrió las comunidades agrarias comprendiendo con profundidad los dolores de los campesinos sin tierra y de los indígenas expulsados de sus territorios por los terratenientes. Como capellán de la Universidad Nacional se compenetró con la rebeldía de la juventud de la década del sesenta y con ellos impulsó las luchas estudiantiles con las de los obreros y sectores populares para presionar cambios estructurales en el país. Su sensibilidad con los excluidos, explotados y oprimidos, su vasta cultura universal y su ejercicio, le hicieron entender la realidad del país, las causas de la pobreza y el atraso histórico.

5. El ejemplo de cura Camilo, sobre todo después de morir, impulsó a que muchos sacerdotes y monjas asumieran la opción de luchar junto a los pobres. Como la forma de hacer "eficaz el amor", se inspiraron en su pensamiento y, siguiendo su ejemplo se comprometieron, unos desde los movimientos guerrilleros y otros desde los espacios sociales en Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Brasil, Bolivia, Argentina, Chile, Perú entre otros. En Colombia se comprometieron los sacerdotes del grupo Golconda, varias monjas y sacerdotes se incorporaron a la guerrilla, entre ellos el Comandante Manuel Pérez Martínez, Domingo Laín Sáenz y Antonio Jiménez Comín, tres clérigos españoles que llegaron al ELN para reencontrarse con las huellas de Camilo.

6. En México, en 1966, gobernaba el funesto Díaz Ordaz que representaba en el PRI a la extrema derecha y al alto clero. Ese año reprimiría el movimiento médico, provocaría la caída del rector Chávez en la UNAM y la de Uruchurtu en gobierno del DF, reprimiría al movimiento estudiantil de Michoacán y no pudo impedir el nacimiento en Guerrero del Consejo de Autodefensa del Pueblo que llevaría años después a las guerrillas de Jenaro Vázquez y de Lucio Cabañas. Díaz Ordaz ordenó la brutal represión y matanza de Tlatelolco en octubre de 1968, dando paso a la guerra sucia contra la inconformidad juvenil de principios de los setenta. Pero en 1964 Díaz Ordaz creó los diputados de partido regalándole al PAN 20 diputaciones, al PPS 10 y al PARM 5. Con esa política los llamados partidos de oposición demostraron que sólo eran paleros del gobierno.

7. Como bien se ha dicho, la oligarquía y la iglesia colombiana persiguieron al sacerdote Camilo Torres, le cerraron los espacios políticos, lo obligaron a continuar la lucha desde la clandestinidad y lo orillaron a integrarse al Ejército de Liberación Nacional. El cura Camilo envió el 7 de enero de 1966 desde la montañas de Santander las siguientes palabras: "Yo me he incorporado a la lucha armada. Desde las montañas colombianas pienso seguir la lucha con las armas en la mano, hasta conquistar el poder para el pueblo. Me he incorporado al Ejército de Liberación Nacional porque en él encontré los mismos ideales del Frente Unido". En estas palabras se ve con nitidez el pensamiento del religioso Camilo Torres. Dos años después en Medellín, de la misma Colombia, se concretaría la Teología de la Liberación, con la participación de Méndez Arceo.

8. Hoy Colombia sigue siendo el país donde mejor está consolidada la guerrilla. Es la nación donde el gobierno asesino de Bush, con su Plan Colombia y los gobiernos de ese país a su servicio, ha querido arrasar a la histórica guerrilla que lleva más de 40 años de luchar por y con los explotados y miserables del campo y la ciudad. El sacerdote Camilo Torres vive aún en el corazón del pueblo explotado en este febrero que se conmemora los 40 años de su muerte. Desde entonces muchos curas han seguido su ejemplo de lucha con las armas en la mano, con la pluma o en la lucha social. Varios cientos de ellos han chocado y han sido expulsados de la iglesia por la alta clerecía y el papado comprometido con el imperio norteamericano y las fuerzas económicas internacionales. Camilo Torres fue ejemplo y modelo que nadie olvidará.